Las mejores pizzerías de Barcelona, byalbaflores

Los mejores restaurantes japoneses y neoasiáticos de Barcelona: guía imprescindible de gastronomía asiática

Barcelona se ha convertido en uno de los mejores destinos de España para disfrutar de la gastronomía asiática. Más allá del sushi, la ciudad alberga restaurantes japoneses y neoasiáticos que apuestan por la autenticidad, la innovación y el respeto por las recetas tradicionales. En esta guía compartiré algunos de mis restaurantes favoritos, lugares donde he vivido experiencias gastronómicas memorables y que recomiendo a quienes buscan descubrir los verdaderos sabores de Asia en Barcelona.

West Street Xi’an: auténtica comida china, noodles gigantes y mucho sabor por muy poquito precio

Si os apetece probar comida china de verdad, de esa que se aleja bastante del típico arroz tres delicias y los rollitos de primavera de toda la vida, apuntad este sitio: West Street Xi’an.

Este pequeño restaurante de Horta-Guinardó está especializado en cocina de Xi’an, una ciudad del centro de China, y su plato estrella son los famosos biangbiang: unos noodles caseros, larguísimos y súper anchos que son uno de los platos más característicos de la gastronomía de esta zona. De hecho, el restaurante se ha hecho especialmente conocido en Barcelona por ellos.

Mi amiga y yo fuimos a probar un poquito de todo y salimos de allí con la sensación de haber hecho un mini viaje gastronómico a China sin coger un avión. Y además por un precio que, sinceramente, me parece un absoluto win.

Empezamos con los famosos biangbiang, que son una fantasía para cualquier persona que sea muy fan de los noodles. Son anchos, largos y tienen muchísimo sabor. Aquí los preparan siguiendo el estilo tradicional de Xi’an, y se nota que son la especialidad de la casa.

También probamos la hamburguesa china, que si nunca habéis probado una, ya os aviso de que no tiene absolutamente nada que ver con la típica hamburguesa occidental. Es más bien un pan relleno de carne estofada y especiada, muy típico del street food del norte de China. Y sí, estaba buenísima.

Seguimos con la wonton soup, las gyozas, el bambú estofado y la ternera especial de la casa. Vamos, que hicimos aquello de «pedimos varias cosas para compartir» y acabamos con la mesa llena. Como debe ser.

Y una de las cosas que más me gustó de West Street es precisamente que todo se siente muy auténtico. El restaurante es sencillo y muy chino: las mesas, los platos, la barra, la decoración… no intenta convertirse en un restaurante asiático aesthetic de Instagram. Es lo que es y, personalmente, creo que ahí está parte de su encanto.

Pero si tengo que destacar algo más allá de la comida, es el personal. Son personas mayores, súper amables y agradables, de esas que te atienden con una cercanía que te hace pensar: necesito darles un abrazo antes de irme. Literalmente. Hay algo muy familiar en el trato que hace que la experiencia sea todavía más especial.

Y luego está el precio. Porque aquí viene otra de las grandes sorpresas: es muy económico para lo bueno que está. West Street tiene ese concepto que me encanta de restaurante sencillo, comida abundante, sabores auténticos y una cuenta que no te hace replantearte tus decisiones financieras del mes. De hecho, diferentes reseñas destacan precisamente sus precios asequibles y su buena relación calidad-precio.

Así que si sois fans de la comida asiática y queréis probar algo diferente al sushi, ramen o noodles de siempre, yo apuntaría West Street Xi’an en la lista. Especialmente si os llama la atención descubrir cocina china de diferentes regiones y probar platos que probablemente no encontraréis en el típico restaurante chino de Barcelona.

Mi consejo: id con hambre, pedid varias cosas para compartir y, por favor, no os vayáis sin probar los biangbiang. Son el absolute must de la casa.

Nori: sushi, pero make it burger

Hay veces que recibes sushi en casa y piensas: bueno, sushi, qué maravilla. Y luego hay veces que abres la caja y aparece una sushi-hamburguesa que te hace pensar: ¿PERO ESTO QUÉ ES Y POR QUÉ ESTÁ TAN BUENO?

Ayer me llegó un pedido de Nori a casa y, sin duda, la estrella absoluta de la comida fue su sushi-hamburguesa de camarón y salmón. La que veis en la foto (en la izquierda). Y solo puedo decir: DIOS. Estaba tremenda.

La idea de Nori es bastante sencilla, pero funciona muy bien: coger todo lo que nos gusta del sushi y darle una vuelta más original y divertida. Sus sushi-hamburguesas mantienen la esencia del sushi, pero en un formato mucho más contundente y cómodo de comer. Vamos, que aquí no necesitas dominar los palillos ni hacer malabares para que el maki llegue entero a tu boca.

Y aunque la sushi-hamburguesa fue mi absolute winner, detrás de Nori hay algo que me parece todavía más interesante: su obsesión por conseguir que cada pedido que sale de su cocina llegue a casa con la máxima calidad posible. Y se nota.

La marca trabaja especialmente el arroz, uno de los grandes secretos de cualquier buen sushi. Después de trabajar con más de 10 toneladas de arroz cocido, han desarrollado su propio proceso para conseguir un arroz más aireado y con esa textura que hace que todo el conjunto funcione. Y sí, puede parecer un detalle pequeño, pero cuando hablamos de sushi, el arroz es literalmente media película.

También ponen mucho foco en el producto. Trabajan con nuevos productos a diario para mantener la frescura y, según nos cuentan, tienen dos reglas bastante claras: calidad y cero racanería con los ingredientes. Y aquí se nota especialmente en combinaciones como la de camarón y salmón que probé yo.

Otro de sus secretos está en las salsas, porque las elaboran ellos mismos. Y esto siempre suma puntos: una buena salsa puede convertir un plato que está bueno en uno de esos que empiezas a rebañar aunque oficialmente ya hayas terminado.

Y hablando del nombre, Nori tampoco tiene demasiado misterio: querían algo sencillo, fácil de recordar y relacionado con el mar. Como en sus rolls hay diferentes ingredientes —salmón, atún, anguila y muchos más— buscaron algo que todos tuvieran en común. Y ahí apareció el nori, esa alga que forma parte de muchísimos de nuestros rolls favoritos.

En resumen, no pruebes Nori si no quieres que te pase como a mi, que después de probar sushi-hamburguesa de camarón y salmón, la necesito otra vez en mi vida.

Mikasa: auténtica cocina tradicional japonesa en el centro de Barcelona

Ubicado junto a Plaça Universitat y a pocos pasos de la estación de Urgell, Mikasa es uno de esos restaurantes japoneses que destacan por ofrecer algo diferente en Barcelona. Aquí no encontrarás sushi, ya que su propuesta se centra en mostrar la auténtica cocina tradicional japonesa, aquella que forma parte del día a día en Japón y que rara vez vemos fuera del país.

Durante nuestra visita probamos varios de sus platos más representativos, como los edamame, los tsukune dango, la sopa de miso, el tonkatsu y el katsu kare. Todos ellos estaban deliciosos, con sabores auténticos y una elaboración muy cuidada. ¡¡La verdad, que no sabría cuál escoger!! Bueno, sí, el katsu kare…. TOP. Y para terminar, nos conquistaron el flan de matcha y el dorayaki de judía roja dulce (como el de Doraemon :$), dos postres perfectos para cerrar la experiencia.

Si estás buscando uno de los mejores restaurantes japoneses de Barcelona para descubrir la auténtica cocina japonesa tradicional, Mikasa debería estar en tu lista. Su propuesta, centrada en recetas clásicas y sabores genuinos, lo convierte en una de las opciones más interesantes para quienes quieren conocer la gastronomía REAL japonesa, la que va mucho más allá del sushi.

Un local discreto que conquista desde el primer bocado y al que siempre querrás regresar. Yo vuelvo seguro, vamos.

Koku Kitchen en el barrio de Sant Antoni

Ayer estuve probando el nuevo local de Koku Kitchen en Sant Antoni, el tercero que abren en Barcelona, y salimos con una conclusión bastante clara: hay vida más allá del ramen, especialmente en verano.

Detrás del proyecto están Mark y Ross, dos amigos irlandeses que han conseguido convertir Koku Kitchen en una de las referencias de la cocina japonesa en Barcelona.

Su apuesta ahora son las Japas, las tapas japonesas para compartir, y la verdad es que son un acierto total. Empezamos con los Yummy Edamame, adictivos desde el primer bocado, seguimos con unas gyozas de wagyu llenas de sabor y probamos dos imprescindibles para los amantes del pollo: el karaage, crujiente y jugoso, y el pollo frito coreano, que viene con un nivel de picante bastante serio. Si eres de los que disfruta sufriendo un poco, ¡¡te va a encantar!! Si no toleras bien el picante… mejor tenerlo en cuenta.

Aunque las Japas fueron las protagonistas, no pudimos resistirnos a probar algunos de sus clásicos. El Katsu Curry estaba absolutamente tremendo, reconfortante y lleno de sabor, y el Shoyu Ramen confirmó por qué Koku Kitchen se ha ganado la fama que tiene en Barcelona, simplemente espectacular.

Un sitio perfecto para compartir platos, probar cosas diferentes y descubrir que la cocina japonesa tiene mucho más que ofrecer que un buen bol de ramen. Muy, pero que muy, recomendable.

Wondmo: tallarines Biangbiang y el pan crujiente que tienes que probar en Barcelona

Si todavía no has probado los tallarines Biangbiang, este es tu sign para hacerlo. Y si además eres de los que disfruta descubriendo sitios diferentes en Barcelona, apunta Wondmo porque aquí la cosa va de cocina china de Xi’an, platos contundentes y mucho sabor.

Wondmo está especializado en algunos de los clásicos de esta región china, entre ellos los famosos Biangbiang, unos tallarines anchos y hechos a mano que vienen acompañados de ingredientes como ternera o cerdo, tomate y pak choi.

Y sí, son tan fotogénicos como parece. Tallarines enormes, salsa sabrosa y ese punto de comfort food que hace que empieces diciendo «voy a probar un poquito» y termines dejando el plato completamente clean.

Pero aquí viene otro de los must: el pan crujiente y el roujiamo. El pan es dorado, hojaldrado y crujiente, y puedes pedirlo solo o acompañado de diferentes rellenos, como cerdo, ternera con pimiento verde o incluso pato asado.

Mi recomendación es venir con hambre y pedir varias cosas para compartir. Hay jiaozi, gyozas, pato asado, fideos fríos con sésamo, sopas, arroces y diferentes tipos de noodles, así que elegir solo un plato puede ser más difícil de lo que parece.

Lo que más me gusta de Wondmo es precisamente eso, que no es el típico sitio de comida asiática al que vas a pedir «lo de siempre». Aquí puedes descubrir sabores y platos bastante diferentes y, además, a precios bastante friendly. El precio medio ronda los 15-18€, así que es una opción estupenda para una comida informal en Barcelona.

Si eres fan de los noodles, tienes que probar los Biangbiang. Y si no los eres todavía… well, quizá Wondmo consiga convertirte.

Sigue descubriendo planes que hacer en Barcelona