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Qué ver en Marsella en un fin de semana, guía completa y consejos

Marseille es caótica, intensa, mediterránea y un poco canalla. No es una ciudad “bonita” al uso como París o Niza, pero tiene ese qué que engancha. Quizá sea su mezcla cultural, su puerto, su luz al atardecer o ese punto desordenado que la hace auténtica.

Mis amigos y yo llegamos a Marsella un viernes por la mañana y nos fuimos el domingo por la tarde, tiempo perfecto para llevarte una primera impresión bastante completa de la ciudad. Dormimos en casa de una amiga en pleno centro, y sinceramente, es lo que te recomiendo en cuánto a dónde dormir en Marsella. Busca alojamiento céntrico porque no es caro, te mueves caminando a casi todos lados y es la zona con más seguridad y ambiente. Y el centro sí que es muy francés, señorial, boutiques de lujo, panaderías que huelen a croissant… ¡J’adore!

Aquí te dejo al menos 11 imprescindibles que ver y hacer en Marsella en un fin de semana, con tips prácticos incluidos.

Vallon des Auffes, cerca del Vieux Port

El Vieux-Port es el alma de la ciudad. Aquí empezó todo hace más de 2.600 años, cuando los griegos fundaron Massalia. Hoy sigue siendo el punto de encuentro de locales y viajeros, lleno de barcos, terrazas y vida a cualquier hora. Por si no lo sabes, los franceses del sur son muy callejeros, vayas donde vayas, los bares estarán a rebozar de gente.

Cada mañana se monta un pequeño mercado de pescado donde los pescadores venden directamente lo que han capturado ese día.

¿Cómo llegar en transporte público al Puerto de Marsella? En metro, parada Vieux-Port – Hôtel de Ville (Línea 1).

Paseando por ahí verás bares chulísimos donde tomar una copitas o «tapas». Uno de ellos es el de la foto que tienes más abajo. Concretamente, se llama Chez Fonfon. (Está en Vallon des Auffes) ¡Es tan bonito! Y el ambiente es guay, gente joven, sol, música de fondo. Te lo recomiendo mucho. Otros que también te gustarán son La Cantinetta, italiano muy top, y el Chez Etienne.

Le Panier, el barrio más bonito de Marsella

Le Panier es el barrio más antiguo de Marseille y, para mí, el más bonito. Calles estrechas, fachadas de colores, ropa tendida y arte urbano por todas partes. Es ideal para perderse sin rumbo. Antiguamente era una zona conflictiva y hoy se ha convertido en uno de los barrios más fotografiados de la ciudad.

En Le Panier se encuentra La Vieille Charité, uno de los edificios más conocidos de la ciudad. Es un antiguo hospicio del siglo XVII convertido hoy en centro cultural y museo. El patio interior es precioso y suele pasar desapercibido. Durante años fue refugio para personas sin recursos; hoy alberga exposiciones temporales y museos de arqueología. Te dejo por aquí el link de la web oficial del Museo La Vieille Charité para que veas las exposiciones que hacen el fin de semana que estás planeando ir.

¿Cómo llegar hasta el barrio más bonito de Marsella, Le Panier? Con el metro, parada Colbert – Hôtel de Région (Línea 1)

¿Y bar cerca donde descansar con estilo? La Vieille Charité Café, perfecto para una pausa tranquila. Imposible que no lo veas, está ahí en medio de la plaza. Ya verás 🙂

MUCEM (Museo de las Civilizaciones de Europa y del Mediterráneo)

Uno de los edificios más impresionantes de Marsella. Aunque no entres al museo, vale la pena cruzar sus pasarelas y subir a la terraza por las vistas al mar. Ya solo hacer esto es bastante impresionante. ¿Quieres saber por qué?

El edificio está inspirado en un coral marino y está conectado al Fuerte Saint-Jean por un puente suspendido. Sus arquitectos jugaron con la luz solar para que se proyecten formas y dibujos sobre la fachada, creando un efecto espectacular a lo largo del día. Sigue leyendo y más abajo encontrarás una foto que explica perfectamente de qué te hablo. Y, como regalo extra, te dejo también una imagen de las vistas desde la terraza del museo. Mar abierto, brisa marina y esa sensación inevitable de estar dentro de un capítulo de la serie Verano Azul. Literalmente.

Para llegar al museo MUCEM en transporte público puedes ir en metro, la parada Joliette + 10 min caminando aprox. Lo verás rápido, créeme.

De comer, después del museo, te voy a recomendar un sitio muy top. A ver, no está muy cerca, pero merece la pena ir. ¡Es taaaaan moderno, creativo, elegante… enfin! ¡Une cuisine parfaite! El restaurante se llama Le Ventre de l’Architecte.

Fort Saint-Jean

Justo al lado del MUCEM, este fuerte ofrece unas vistas espectaculares del puerto y es ideal para pasear al atardecer. Fue construido para proteger la entrada al puerto y hoy es uno de los mejores miradores gratuitos de toda la ciudad de Marsella.

¿Y un bar cerca y perfecto para disfrutar del sunset? El bar Les Bords de Mer. Aunque, ¿te digo algo? Verás que mucha gente se pone delante del bar, en una pasarela que hay entre las rocas, donde podrás disfrutar de la puesta de sol igualmente haciéndote tu propio picnic. It’s up to you.

Cathédrale La Major

La Cathédrale La Major es una de las iglesias más impresionantes y diferentes de Francia. Su estilo romano-bizantino, con influencias orientales, rompe completamente con las catedrales góticas típicas del país. Fue construida en el siglo XIX y destaca por sus franjas de piedra blanca y verde junto al mar. Su ubicación, entre el puerto y el barrio de Le Panier, la hace todavía más especial por tener un entorno bonito e idílico.

Podrás llegar fácil a la catedral con la línea de Metro hasta la parada Joliette.

Notre-Dame de la Garde

El mejor mirador de Marsella. Desde aquí se ve absolutamente toda la ciudad y el Mediterráneo. It’s a must. La estatua dorada de la Virgen protege simbólicamente a los marineros y muchos barcos le tocan la bocina al pasar, aun a día de hoy.

Con mis amigos fuimos al Ciel Rooftop, donde de fondo se ve la Notre-Dame de la Garde. Está en el centro de Marseille. ¡Es súper cute! (Te dejo la foto abajo.)

Para llegar en transporte público, puedes coger el bus número 60 desde el Vieux-Port. Hasta aquí es mejor ir en transporte sí o sí, porque a pie puede que tardes todo el fin de semana en llegar.

Palais Longchamp

Un conjunto monumental precioso que alberga el Museo de Bellas Artes y el Museo de Historia Natural. Se construyó para celebrar la llegada del agua potable a la ciudad.

Sé lo que te estás preguntando, y la respuesta es no. El Palacio Longchamp no tiene nada que ver con la marca de bolsos Longchamp. La marca es una casa francesa de marroquinería fundada en París en 1948 y su nombre viene del hipódromo de Longchamp de París, no de este palacio. De nada <3

Cómo llegar hasta el Palacio Longchamp en transporte público: Parada de metro Cinq Avenues – Longchamp

De comer te recomiendo un restaurante a buen ratio calidad-precio. Se llama La Table Marseillaise y el servicio y la cocina son excelentes.

Cours Julien

El barrio alternativo de Marseille. Graffitis, tiendas vintage, bares cool y mucho ambiente joven. Es uno de los epicentros del arte urbano del sur de Francia. ¡A nosotros nos encantó! Está lleno de bares súper cute, del moderneo, aesthetic. A uno de los restaurantes al que fuimos nosotros a comer se llama O FANETTE y estaba todo buenísimo. Te dejo foto de los platos y el link del restaurante. (Todas las palabras que te salen en lila en byalbaflores.com son links, por si no lo habías pillado hasta ahora jij.)

¡Y si te apasiona el slow-fashion, hay tiendas de ropa vintage y joyas a montones! ¡¡Con prendas increíbles!! Súper guay pasear por el barrio Cours Julien.

La foto del pub Le Vice Versa es en la zona de fiesta de Marsella. Lleno de pubs, bares y gente en la calle disfrutando de la nuit.

En metro puedes llegar, bajando en la parada de Notre-Dame du Mont.

Ay, PD IMPORTANTÍSIMO: antes de ir al Le Vice Versam fuimos a cenar al restaurante La Ciergerie. OMG, estaba todo buenísimo. De los restaurantes que más te recomiendo. Enserio, abre el link y mira las fotos de la comida… oh là là! Y había trabajadores españoles, así que nos sentimos como en casa, aún siendo todo muy francés.

Castillo de If

El Castillo de If (Château d’If) se encuentra en una pequeña isla frente a la costa de Marseille, en el archipiélago de Frioul, y es visible desde el Vieux-Port en días despejados. Se tarda unos 20 minutos en barco desde el puerto y el trayecto ya merece la pena por las vistas de la ciudad desde el mar. Muy bonito, la verdad.

Para ir tienes que coger el ferry que sale del Vieux-Port, ferry que funciona varias veces al día (dependiendo de la temporada).

Es famoso por haber sido escenario de El Conde de Montecristo, aunque en realidad fue una prisión real durante siglos.

Parque Nacional de las Calanques

Si te sobra medio día, escápate al Parque Nacional de las Calanques. It’s a must, especialmente si vas en primavera/verano. ¡Calas de agua turquesa y acantilados brutales! Muy mediterráneo todo.

Puedes llegar en bus o coche hasta Cassis o Luminy, y de ahí andar nada y menos hasta las calas.

En fin… Marsella es ideal para una escapada de fin de semana. Tienes cultura, mar, barrios con personalidad, museos, castillos y atardeceres inolvidables. No es una ciudad señorial como otras ciudades francesas, pero sí es muy real, artística y única. Y eso, al final, es lo que hace que te acuerdes de ella. Eso y la compañía con la que disfrutas de la ciudad.

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