Los sneakers y el mercado económico que generan

Los sneakers y el mercado económico que generan

Yasmin Perkal, una apasionada del mundo de los sneakers y el calzado urbano, nos cuenta cómo funciona el mercado del Sneaker Culture y la aplicación para la compra y venta de bambas. Cómo hay todo un mercado económico detrás de las zapatillas y cómo se genera y promociona.

El Sneaker Culture y la reventa de bambas. Todo un mundillo promovido por los más influentes

Así nos los cuenta Yasmin:

Cuando era pequeña se solía decir “dime con quien andas, y te diré quien eres”. Los años pasan y las frases hechas también. Creo que hoy en día se podría transformar y quedaría así: “Dime con qué andas, y te diré que tienes”.

Os preguntaréis que tiene que ver esto con el Sneaker Culture… mi respuesta es: ¡TODO!

La gente piensa que el mercado de las bambas es nuevo, pero se equivocan.

Las zapatillas se han usado desde siempre, e incluso en algunos ámbitos como son el mundo del baloncesto, la música urbana y el hip-hop han sido un icono y sello de identidad.

Pese a ello, el resto de los mortales no nos hemos percatado de la importancia de unos buenos tennis hasta hace bien poquito. No es de extrañar… Como dijo C. Tangana en su última entrevista, nos enamoramos de Rosalía tres años tarde. Es lo malo de ser tan influenciables, no te das cuenta de que algo es bueno hasta que alguien con muchos followers te lo recuerda.

Pero bueno… basta ya de tanta intro y vamos a hablar de lo realmente importante: ¿Qué es el sneaker culture? Muchos foros, libros e incluso la Wikipedia harían una traducción literal, definiéndolo como un movimiento surgido en los años 80 y acentuado en esta última década que consiste en el estudio y la colección de Sneakers. Por suerte no estamos en un examen y me puedo dar el lujo de hacer mi propia definición: El sneaker culture es la pasión por las zapatillas. No solo por el calzado como tal, sino por su historia, diseñador, marca, costuras y materiales.

Como muchos sabréis, en estos últimos años la locura por las bambas creció hasta dar lugar a la aparición de figuras como son los sneakerheads. Para los que os adentráis en este mundillo ahora, un sneakerhead es algo así como un dealer de zapas. Es un coleccionista de calzado que no solo posee bambas, sino que también comercializa con ellas.

Porque aquí viene lo realmente interesante de este post. Hablar de la historia de las zapas está muy bien, de hecho podría estar horas escribiendo sobre modelos, ediciones limitadas, releases dates y mucho más, pero creo el dinero que generan es lo que más os va a sorprender.

La zapatilla por excelencia del año 2020 fue sin lugar a dudas la Jordan 1. Tanto es así que indiferentemente de si era high, mid o low (variedades del modelo) cada vez que llega a una tienda bastan 30 segundos para lograr un sold out.

Para que os hagáis una idea, el precio medio de este modelo en talla adulto oscila entre los 120€ y 160€. ¿Os parece caro? ¿Qué me diríais entonces si os contesto que la misma bamba que compro en una Nike Store por 160€ la puedo llegar a vender por 700€?

High del precio de los sneakers

No amigos, no estoy loca, este es el verdadero hype de las bambas y el motivo por el cual revolucionó el mundo entero.

Como os dije antes, los humanos somos influenciables, pero sobre todo predecibles. Por eso mismo es fácil deducir que si Annuel AA empieza la letra de La Jeepeta coreando que las AF son brand new, el fenómeno fan actúa por si solo y la gente compra unas Air Force en honor a su ídolo.

No es el único que hace referencia a sus zapas en las canciones. J. Balvin y Bad Bunny también muestran su sneaker pasión en el lyrics de Coronamos:

“Mis Yeezys no son comprados, todos son regalados, en París con Pharrell, primera fila Chanel”

“Me ven en la Mercedes y se montan como en party bus, estos cabrones usando fake shoes y yo que me pongo las Yeezy y camino encima del agua como Jesus”

Pero es que las zapas no conquistaron solo al mercado latino, sino que se lo digan a JAY-Z, que en Run This Town flaco favor le hace a la marca Reebok cantando “Reebok, baby, you need to try some new things, have you ever had shoes without shoe strings?.

Aunque fuera del mundo latino, el embajador por excelencia de sneakers es obviamente Kanye West. Su figura de rapero pasó a un segundo plano en el momento en que firmó un contrato de 2.700 millones de Euros con Adidas para vender su colección de ropa y sneakers Yeezy.

Aun así, como os dije antes, mi intención no es hablar propiamente de las zapatillas. Su historia la encontraréis fácilmente usando la lupita de Google, y si aún os quedáis con alguna duda, estoy segura de que cualquier tutorial de Youtube os ayudará a resolverla.

Tampoco quiero daros una master class de modelos, ya que, como siempre digo, en la variedad está el gusto.

De lo que de verdad me gustaría hablar hoy es del movimiento económico que genera el sneaker culture. Muchos os preguntaréis que tiene de especial este mercado para producir tanto dinero. Otros diréis que es una locura gastar tanto en algo cuya finalidad es pisar el suelo. Puede que tengáis razón, o puede que no, pero al fin y al cabo la realidad es esta:

¡LA PEÑA SE ESTÁ FORRANDO CON LA REVENTA DE BAMBAS!

Sí amigos, es así, hoy por hoy el mercado del calzado funciona de manera similar a la bolsa. Sé que muchos estaréis flipando, e incluso releeréis esta última frase para comprobar si lo habéis entendido bien. Pero estaros tranquilos que sí, habéis leído perfectamente.

Después de este titular, impensable para muchos, intentaré explicaros como funciona este mundillo.

Lo primero que tenéis que interiorizar, es que cuando hablamos de reventa, no cualquier modelo se presta a ello. Así que sacaros las Converse Chuck Taylor, las Superestar y las Reebok clásicas de la cabeza. La reventa se da en aquellas zapatillas consideradas exclusivas por las “pocas unidades” que salen a la venta o por el hype que crea su embajador (EJ: Air Jordan 1 por J Balvin, Nike Dunk Low por Travis Scott, etc.).

Os volvería a repetir la poca personalidad que tenemos, pero sería reiterarme demasiado. Así que solo diré que, a mi modo de entender, la causa más directa que origina la reventa es la necesidad de diferenciarnos del resto llevando algo caro; obviando que lejos de ser una idea única, es la misma idea que tiene mucha gente. Si lo transformáramos al lenguaje millenial sería algo así como viniste a trollear,  y te fuiste trolleado.

Una vez dicho esto, para que la explicación sea más clara, me apoyaré en una de las Apps más famosas de resale de sneakers: StockX. Irónicamente, lo más curioso es que el motivo de su éxito se debe a que trabaja sin stock. ¿Cómo? Muy sencillo, ahora veréis.

StockX es una aplicación intermediaria que no solo vende zapatillas, sino ropa, relojes, artículos de colección, etc. Se dedica a arbitrar entre un comprador y un vendedor (de aquí la similitud con el mercado bursátil). Su finalidad es únicamente verificar que los productos que se venden sean originales, estén en perfecto estado y lleguen a destino de quien los compra. No se encarga de buscar clientes, ni tampoco de ofrecer productos. Simplemente es una plataforma de interacción para ambas partes.

Muchos estaréis pensando, si solo hacen eso, ¿Cómo pueden ganar dinero? Pues porque de tontos no tienen ni un pelo, la app comisiona tanto en el importe que paga el comprador, como en la cantidad que recibe el vendedor.

Sé que sin números es muy difícil de seguir, así que preparé este ejemplo para que quede más claro.

Supongamos que tengo en mi posesión unas Yeezy Boost 350 V2 Black Red en talla 39 (size 6,5 USA) que quiero vender (Cada talla tiene un precio distinto). Si decido hacerlo a través de StockX, tengo dos opciones:

  • Vender al instante (hay un comprador que ya está dispuesto a pagar esa cantidad). En este caso el precio de venta serían 345€, de los cuales me quedarían 293,60€ limpios. La empresa se queda con alrededor de un 15% de la transacción.
  • Poner una puja (Bid) hasta que algún comprador decida aceptar mi oferta.
Sotck X ejemplo del vendedor
Sotck X ejemplo del comprador

En este caso optaremos por la venta inmediata. Lo que tendría que hacer yo, es preparar las bambas y enviarlas a la dirección del shipping que se me genera.

Esa dirección es la central de StockX en Europa. Se encuentra en Holanda, y desde allí, recibirán mis Yeezy y verificarán que son originales. Una vez esto ocurra, recibiré mi dinero a través de una cuenta Pay Pal y ellos enviarán el paquete al destinatario final: el comprador.

Vamos a suponer ahora que, en lugar de vender, lo que yo quiero es comprar. Vuelvo a tener dos opciones:

  • Comprar al instante. En este caso el precio de compra bruto serían 368€. Si se le añaden las comisiones, el precio final que terminaría pagando son 394,04€, es decir, un 7% de más.
  • Poner una puja (Bid) hasta que algún vendedor decida aceptar mi oferta.

Si vuelvo a optar por hacer la operación instantánea, tendré que esperar a que se suceda el proceso anterior. Es decir, la persona que me venda las zapatillas las enviará a la sede de StockX, ellos chequearan el buen estado de las mismas, y luego me las harán llegar después de cobrármelas.

En cualquier caso, StockX por una misma transacción se llevaría el 15% del dinero obtenido por el vendedor, y el 7% de lo que decide pagar el comprador. ¡Un total del 22% por operación!

¡Es una auténtica locura! Pero lo que es heavy de verdad, es que pese a la cantidad de dinero que cobran este tipo de empresas por transacción, los particulares sigan teniendo grandes ganancias… Sé que al principio es un poco enrevesado de comprender, y que puede sonar a chino si no estás habituado a este ámbito, pero creedme, mucha más gente de la que os imagináis se saca un buen sobresueldo gracias a la reventa.

Bien amigos, este post está llegando a su fin. Fue más largo de lo que esperaba, así que gracias a los que hayáis llegado hasta el final. Mi intención no es que os volváis unos locos de las bambas, pero sí que os generen curiosidad.

El sneaker culture está mucho más presente en nuestro día a día de lo que la gente cree, solo hace falta fijarse un poquito. Pero bueno, para que la gente lo aprecie aún faltan algunos añitos. Pasó lo mismo con el reggaeton, al principio la reacción global era de desagrado y repudio. Pero como nunca puedes decir de esta agua no beberé, esa misma gente que decía sentir rechazo por la música urbana es la que hoy se pasa el día grabando tik toks con Safaera de fondo…

En fin, hasta la próxima, amigos, y recordad siempre que a la cama nunca te irás, ¡sin comprar una bamba más!

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