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Los mejores restaurantes donde ir a comer en el Baix Empordà – Costa Brava

El Baix Empordà, una comarca de Cataluña situada en la provincia de Girona. El Baix Empordà desprende un sinfín de sabores, olores, colores y sensaciones gracias a la relevante naturaleza que posee.

Su gastronomía está influenciada por toda la naturaleza que envuelve el territorio, tanto por las montañas y bosques que rodean gran parte de la zona, como la cercanía que tiene con el mar y sus playas paradisíacas. Es por ello que hay muy buenos vinos, aceites, embutidos, verduras, pescados, carne, y un sinfín de productos culinarios de alta calidad.

Por eso, quiero recomendarte algunos de los restaurantes de la zona que, a mí personalmente, me encantan.

Pd: si buscas dónde alojarte, no dudes en leer el post donde te enseño algunos de los hoteles con más encanto de la Costa Brava 😛

En el encantador pueblecito de Fonteta situado en el pie de las Gavarres, descubrí el SAO Restaurante. Una cocina que combina lo más tradicional con lo más característico de su zona. La esencia de sus platos es la cocina mediterránea, pero siempre con un toque personal de Vicenç Fajardo, el dueño. Su truco: productos de alta calidad, de temporada y de proximidad.

No puedo enfatizar lo mucho que disfruté de este restaurante. El servicio es una delicia, Mónica es un encanto y sus recomendaciones son honestas y muy acertadas.

Podrás disfrutar de sus platos cada día, para comer y cenar, excepto los martes.

Encontramos al restaurante Monki en el centro de Monells, un antiguo pueblo medieval en pleno corazón de la Costa Brava.

Con una carta donde predomina la comida japonesa, combinada con comida mediterránea y algunos platos mexicanos, el restaurante Monki no te dejará indiferente. Algunos de sus platos estrella son: sushi, noodles, poke bowls, tatakis, carpaccios, tartars, sashimis, tacos, tapas, etc. Además, los vinos son, en gran medida, de la zona y de una calidad-precio excepcional.

Puedes ir a comer en temporada de verano. Y es que, para mí, el Monki se ha convertido en un MUST de la zona.

Ubicado en Corçá, un pequeño pueblo de poco más de mil habitantes, encontramos al restaurante Santino. En la entrada del pueblo, con una terraza muy agradable y un interior coqueto.

La especialidad son sus platos argentinos, pues el dueño es originalmente de allí. Pero no solo se dedican a la carne argentina, aunque tenga de muy buena. En la carta encontrarás platos típicos de Sudamérica combinados con platos de comida mediterránea. Además, ofrece opciones para personas veganas y para intolerantes al gluten. Su carta no es muy extensa pero tiene grandes hallazgos, como las pizzas y las verduras asadas. (Pd: mi plato favorito es la milanesa.)

La relación calidad-precio es de las mejores de la zona y el personal desprende simpatía y alegría. Puedes ir a comer y a cenar cualquier día de la semana, excepto los miércoles.

El restaurante está situado en medio del Empordà, en las afueras del pueblo Palau-Sator. Concretamente, se encuentra en una antigua en medio de un campo de manzaneros. De hecho, toda su línea comunicativa y sus productos estrella tienen que ver con las manzanas. Esto se debe a que, no solamente es un restaurante, sino también una sidrería.

Su carta cuenta con una gran variedad de platos: ensaladas, tapas, carne, pescado, arroces, pasta, etc. Opciones para vegetarianos, veganos, celíacos e intolerantes. (mi recomendación: el canelón de foie y los huevos revueltos con butifarra de perol, OMGosh qué delicia.)

El local tiene una decoración ambientada en la sostenibilidad, usando materiales como la madera, plantas, un jardín espacioso, etc.

Ve y goza de sus manjares cada día de verano y todos los fines de semana del mes.

Encontramos el restaurante Sivana Bosc en medio del bosque, a los alrededores del pueblo de Pals, envuelto de pinos y naturaleza. El entorno es súper acogedor y mágico. Con un trato del personal muy cercano y familiar, apuestan por la cocina mediterránea combinando elementos tradicionales con técnicas culinarias innovadoras y experimentales.

La carta propone opciones muy interesantes que te hacen dudar: mejillones, bravas, steak tartar, focaccia, tartars, anchoas, carne, pescado, etc.

Lo mejor es que suelen hacer eventos con música, así como vermuts musicales los fines de semana. Por lo que se crea un ambiente festivo-chill ideal para ir a desconectar con los tuyos.

En el corazón de La Bisbal d’Empordà, al lago del castillo del pueblo, encontramos La Cantonada. Un restaurante diferente, con una cocina sencilla, honesta, imaginativa e intuitiva.

El local transmite un ambiente agradable y cálido que siempre va acompañado de buena música y un trato inmejorable por parte del personal. Además, la relación calidad-precio es fenomenal, en especial en los menús del mediodía entre semana.

Sus platos se inspiran en los ingredientes de la temporada y, es por ello, que cambian la carta constantemente. Pues cocinan con los ingredientes frescos que encuentran en el mercado para poder ofrecer una máxima calidad en el producto. En cuanto a los vinos que ofrece, todos son exclusivos de la zona, y muy reconocidos.

Puedes gozar de sus delicias cada día de la semana.

Una joya en medio de un enclave ideal en la plaza del pequeño pueblo medieval llamado Púbol (dónde Dalí le compró un castillo a su mujer Gala). Perfecto para ir en pareja o en grupo.

 Es una cocina de fusión basada en el producto local con pinceladas de cocina oriental y detalles de alta cocina. La calidad de sus platos es excelente, la comida está bien elaborada y el servicio es muy atento. Sus platos estrella son los arroces y las paellas. Todo un MUST si vas por la zona.

Sus instalaciones disponen de un comedor interior en dos plantas y una terraza exterior en la plaza del pueblo con un ambiente acogedor y humilde.

En medio del pueblo de Llofriu, encontramos Soca rel, el restaurante especializado en lo que ellos llaman cocina de barraca. Es decir, platos con elementos tradicionales de la zona y destacados por su alta calidad en el producto. Sus especialidades y sus MUST son los arroces y el vermut en el solecito.

Combinan las técnicas tradicionales con el conocimiento y la experiencia de la cocina catalana, o más concretamente, de la cocina empordanesa (de la zona).

¿El lugar? Impresionante. Una terraza de arena, con palmeras y butacas blancas. Un espacio de ensueño e idílico para una perfecta velada.

El mayor compromiso del restaurante es la cocina de proximidad y los productos locales, pues dicen ser esenciales para que el proyecto marcado por la estacionalidad tenga éxito.

Disfruta de la experiencia todos los mediodías a la hora de comer.

En medio de la carretera del pueblo de Pals hay Can Ruben. El restaurante se caracteriza por tener una cocina que mezcla la cocina más puramente catalana con técnicas de lo más modernas. Su mayor especialidad son los arroces. Y OMG!!! menudos arroces. (Yo me pedí el de bogavante y estaba de rechupete.) Las opciones van desde platos de cocina más tradicional hasta opciones más frescas, “mediterráneas” por así decirlo.

El lugar está muy bien arreglado, tiene un diseño muy elegante pero con un estilo natural y sostenible. El servicio es atento y agradable. Tiene un jardín precioso, envuelto en árboles, plantas y luces tenues que hacen que el lugar sea acogedor y entrañable.

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